Detectan un impacto en Júpiter comparable a una bomba atómica

La pasada semana la colisión de un objeto de 10 a 12 metros liberó una energía comparable a un megatón, casi 70 veces más potente que la explosión de Hiroshim

 

Júpiter no gana para disgustos. Si una reciente imagen del telescopio espacial Hubble ha vuelto a confirmar que la Gran Mancha Roja está menguando, la pasada semana los telescopios observaron las consecuencias de un impacto en su superficie comparable en potencia a la explosión de una bomba atómica.

El astrónomo aficionado Ethan Chappel (@ChappelAstro) capturó el momento en que un destello aparece en el cinturón ecuatorial sur de Júpiter, y se extingue al cabo de un segundo y medio. El suceso ocurrió a las 06:07 (hora peninsular) del pasado miércoles.

 

«Este día ma ha precido totalmente irreal», escribió el astrónomo en Twitter. «Espero que alguien más haya registrado el impacto para confirmarlo».

 

 

 

Una semana después los astrónomos han comprobado que nadie más observó el evento, pero la filmación y las fotografías de Chappel han permitido averiguar más sobre la naturaleza del objeto que cayó en Júpiter.

 

67 veces más potente que Hiroshima

Tal como ha explicado a ABC Ricardo Hueso Alonso, astrofísico de la Universidad del País Vasco, las comparaciones con impactos previos indican que un objeto de entre 10 y 12 metros de diámetro cayó en Júpiter a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por segundo.

 

Dicho objeto se transformó en una bola de fuego y acabó estallando, «liberando una energía comparable a la de una explosión nuclear», a una altura aproximada de 100 kilómetros sobre las nubes de Júpiter, tal como ha dicho el astrofísico.

 

La potencia de esta explosión y el tamaño del impactador le hacen comparable al que en 2013 se produjo en Chelyabinsk. Sin embargo, su potencia explosiva sería superior y próxima a un megatón (unas 67 veces más potente que la explosión de Hiroshima, que alcanzó los 15 kilotones).

A pesar del tamaño del destello observado en la grabación, que se debe a la saturación parcial de los instrumentos, en realidad el destello generado por el impacto fue minúsculo, un punto de luz en la vasta superficie de Júpiter. «Podemos decir que el brillo de la colisión es similar al que genera la luna Ío, de Júpiter, y que tiene un tamaño similar a la Luna».

Hueso, cuyo equipo participó en la creación del software automático utilizado por Chappel y los demás astrónomos amateurs para detectar este tipo de eventos, ha explicado que se encuentra una de estas colisiones una vez cada uno o dos años. De hecho, desde 2010 se han detectado otras seis.

Cuando un cometa dejó cicatrices en Júpiter

Además de eso, en Júpiter se han localizado dos impactos mucho mayores. El más poderoso se detectó en 1994, cuando los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9, que originalmente tenía unos dos kilómetros de diámetro, se desintegraron en Júpiter a lo largo de varios días y dejaron unas gigantescas cicatrices oscurasen la atmósfera que perduraron durante varios meses. Por cierto, la energía liberada en estas colisiones superó en al menos cientos de veces la potencia de todo el arsenal nuclear de la Tierra.

Ya en 2009, se observaron las consecuencias del choque de un asteroide de 500 metros, que también dejó huellas oscuras en la atmósfera joviana.

Fuente: ABC ciencia

Siguenos:

           Radio SONO ONDA 99.7 MHz

       radiosonoonda997

Canal TV en Vivo:

www.sonoonda.com

 

 

 

e-max.it: your social media marketing partner