Antonio Valencia. Archivo

Ecuador, 5 de julio 2020

El ‘colapso’ económico en Liga de Quito cobró a su primera víctima: Antonio Valencia. El viernes 26 de junio, Esteban Paz, directivo del cuadro albo, ya había anticipado que la falta de ingresos en los últimos tres meses a causa de la paralización de actividades por la pandemia del coronavirus había puesto en estado crítico a las finanzas del club.

“Ya no podemos hablar de una retención (de sueldos). Hoy debemos referirnos a recortes, algo que no lo quería tratar, pero que nos va a tocar hacerlo para poder cumplir con ellos (nómina). Con seguridad y en todo su derecho, nos van a exigir”, comentó Paz.

“Esperemos que al inicio del próximo mes (julio) podamos hablar con los jugadores para seguir negociando en cuanto al tema de salarios a la plantilla (en la negociación ambas partes decidieron dar por terminado el contrato)”, agregó el dirigente a la radio capitalina Cobertura.

Liga y Valencia anunciaron ayer el fin de su relación. Una noticia que tomó por sorpresa a los hinchas, pero era la consecuencia de lo que Paz había anunciado días atrás.

En mayo pasado, luego de 47 días de la declaración de emergencia sanitaria por el coronavirus, se conoció que Toño había renunciado a su sueldo de abril.

“Cuando les dijimos a los jugadores que les vamos a retener un porcentaje del sueldo, Antonio Valencia me dijo: ‘Esteban, no te preocupes por mí, yo tengo la vida arreglada. Toma mi mensualidad y págale a la gente de administración, que vive de su sueldo’”, reveló Paz en un conversatorio con periodistas.

El salario de Valencia rondaba los $140 000, según reveló Polo Carrera, ídolo de los albos, campeón jugador en 1975 y técnico en 1990, ambos títulos en el balompié nacional con la 'U', algo que calificó como ‘inhumano’.

“Con esto de la pandemia del coronavirus, creo que en algo podemos rescatar de los sueldos demasiado altos para los jugadores. Liga hace un gasto de aproximadamente $20 millones en conformar un equipo y en jugadores extranjeros gasta sobre los $80 000, y el jugador que lo trajeron de Europa, Valencia, gana $147 000. Es inhumano. Yo pienso que esas cantidades, tan astronómicas, no se pueden pagar en un equipo de fútbol”, criticó Polo, de 75 años, a mediados de junio en una entrevista con radio Huancavilca.

“Yo tuve la suerte de jugar con grandes cracks en mi época (en LDU, Peñarol, El Nacional, U. Católica, entre otros clubes, y selección nacional); hoy se buscan muchos jugadores de fuerza, de capacidad física. En el fútbol se ha perdido esa creatividad, ese romanticismo con la pelota. Es por eso que la gente ya no va a los estadios, porque realmente el fútbol exquisito, el fútbol de creatividad, se ha perdido”, agregó Carrera durante el diálogo con Kléber Fajardo, figura de Emelec en los años 90, en la emisora guayaquileña. 

Fuente: El Universo

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