SUCRE, Manabí. En los exteriores de su vivienda, en el sector El Blanco, Jefferson Leandro Lucas tocaba una batería improvisada que armó con desechos como tachos de pintura, baquetas, ramas y disco de freno de manos. Foto: Cortesía de Isaura Cevallos.

Sucre, 8 de septiembre 2020

 

Jefferson Leandro Lucas tocaba una batería improvisada que armó con desechos como tachos de pintura, baquetas, ramas y disco de freno de manos, en los exteriores de su vivienda, en el sector El Blanco, parroquia Charapotó, en el cantón manabita Sucre.

Junto a él, desde un parlante sonaba el tema Te vas del artista chileno Américo. Jefferson seguía el ritmo de la canción con su improvisado instrumento, ante la atenta mirada de sus familiares.

Johnny Lucas, padre de este intrépido niño, que este martes 8 cumple 11 años, indicó que el amor a este instrumento surgió el año pasado cuando formó parte de la banda de guerra de la unidad educativa Gran Colombia, ubicado en el sector donde residen.

“Jefferson vio una foto mía cuando fui parte de una banda de guerra en el colegio y él también quiso serlo. El año pasado fue parte de la banda tocando un mini bombo. Luego antes de iniciar la pandemia del COVID-19, comenzó a buscar tachos de pintura, de margarinas y otras cosas y comenzó armar la batería; la semana pasada una señora pasó por aquí y me dijo que si podía grabarlo, y le dije que sí, pero jamás pensé que tendría tantos comentarios positivos en redes sociales”, indicó Johnny.

Jefferson Leandro admira al extinto timbalero Tito Puente y a Mario Yánez, baterista en la orquesta del cantante chileno Américo.

“Tengo dos sueños, uno poder tener una batería, quiero ser baterista, es un sueño que no lo puedo cumplir porque mi padre apenas gana dinero para ayudarnos a la educación a mis tres hermanas y a mí. La otra es ser un técnico especializado en arreglar equipos de audio, videos y teléfonos celulares”, señaló Jefferson.

Johnny reconoció que se le hace difícil poder cumplir el sueño del mayor de sus cuatro hijos. Apenas su trabajo como guardia de seguridad en Manta le provee la oportunidad de gastos básicos en casa, y del internet para que sus hijos se eduquen.

“Tuve que conseguir ese internet porque los niños no podían quedarse sin estudiar…jamás pensé que ese video lo harían famoso a Jefferson”, mencionó Johnny.

Para Jefferson, ser un baterista no es solo un juego de niños, reflexionó que con educación y equipos apropiados podrá ser un artista que resalté a su natal El Blanco, pequeño poblado ubicado en la ruta desde Charapotó hacia Bahía de Caráquez.

“Esos son mis sueños por ahora, no tengo otros, me gusta tocar la batería, pero sé que para ser alguien más destacado en esa área hay que ser profesional”, dijo Jefferson.

Fuente: El Universo

 

 

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