Crema de zapallo, recomendada como parte de una merienda para proteger la salud de las personas adultas. Víctor Álvarez

Ecuador, 1 de octubre 2020

 

Las proteínas son una estructura muy compleja: están formada por aminoácidos, unidades más pequeñas con una estructura especialmente compleja que son los aminoácidos esenciales y los no esenciales, son fundamentales para la vida y deben ingerirse con la alimentación.

¿Para qué sirven? Después del agua, el organismo se compone principalmente de proteínas. De hecho, las proteínas son el componente principal de las células, la musculatura y otros tejidos. A menudo, se denomina a las proteínas como los “elementos básicos de la vida”. Forman parte de células, tejidos y órganos de nuestro organismo, como, por ejemplo:

 

La masa muscular

1. El colágeno, que proporciona fuerza y estructura los tejidos (p. ej., cartílago)
2. La piel, el pelo y las uñas
3. La hemoglobina, que transporta oxígeno por el cuerpo
4. La mayoría de las hormonas, que actúan como mensajeros químicos del organismo, también son proteínas
5. Las enzimas, que regulan todos los aspectos del metabolismo; intervienen en innumerables reacciones químicas importantes que permiten la digestión de los alimentos, la formación de energía para la contracción muscular y la regulación de la producción de insulina, entre otros
6. Los anticuerpos, que intervienen en la respuesta inmunitaria

 

¿Dónde encontrarlas?

Las proteínas junto con los hidratos de carbono y los lípidos o grasas, resultan esenciales para el funcionamiento normal del organismo. Por lo general, las proteínas representan entre el 10 y el 15% de las necesidades energéticas del organismo. Las proteínas deberían consumirse de manera uniforme a lo largo de todo el día y formar parte de cada comida.

 

Las proteínas pueden encontrarse en:

1. Alimentos animales: la carne roja (res), carnes blancas, el pollo, el pescado, los huevos y los productos lácteos. Estos productos contienen la gama completa de los aminoácidos esenciales.

2. Alimentos vegetales: los cereales, las frutas, las legumbres, las verduras y los frutos secos. Estos
alimentos carecen de uno o más aminoácidos esenciales.

3. Complementos nutricionales específicos.

 

Dificultades a partir de los 65 años. Es frecuente que los adultos, con el paso de los años, coman menos. Los motivos que contribuyen a esta falta de apetito son cambios en el olfato, el gusto o problemas relacionados con los dientes, las encías o la dentadura postiza. Comer menos o comer de forma inadecuada se traduce en que a menudo no se ingieren suficientes macro y micronutrientes importantes. Se han revelado que hasta la mitad de las personas de más de 65 años consumen menos de la cantidad diaria recomendada de proteínas. Este dato es preocupante ya que un consumo insuficiente de proteínas está estrechamente relacionado con la pérdida de fuerza y funcionalidad muscular, lo que puede afectar a la calidad de vida.

 

Cantidad diaria necesaria. La ingesta recomendada de nutrientes (VRN) para adultos es de 0,83 g de proteínas por kilogramo de peso corporal al día 5,6,7, pero varios expertos en nutrición han recomendado que las personas de más de 65 años deben incrementar su ingesta de proteínas de 1,0 g a 1,2 g de proteínas por kilogramo de peso corporal al día.

Esto significa que un adulto sano con un peso de 65 kg debe consumir entre 65 y 72 gramos de proteínas al día.

A través del gráfico adjunto se puede ver a que equivalen 65’5 gramos de proteína diarios.

 

Otras fuentes respaldan los beneficios de las proteínas en la salud

Las personas con una baja ingesta de proteínas presentan una mayor pérdida de masa ósea y muscular. Y coinciden en que las proteínas de origen alimentario tienen un efecto beneficioso sobre la masa corporal magra total, masa muscular incluida.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria también afirma que las proteínas son esenciales para el crecimiento y el mantenimiento de los huesos. La masa ósea alcanza su valor máximo entre los 25 y los 35 años de edad, momento a partir del cual se produce una reducción gradual que se hace más prominente con el paso del tiempo. A partir de los 65 años, los adultos deben obtener cantidades suficientes de proteínas a través de una dieta variada y equilibrada, pero si esta no es posible, se puede suplementar la alimentación diaria con productos ricos en proteínas de alto valor nutricional.

 

Menú

 

Desayuno

Yuca cocida en cuadritos con refrito

Porción de sandia

Leche de soya

 

Media mañana

Fruta papaya con avena y yogurt

 

Almuerzo

Arroz con moros de haba

Bistec de pollo

Ensalada de lechuga y tomate picado

Jugo de mora

 

Media tarde

Fruta picada a elección con granola

 

Merienda o cena

Crema de zapallo con queso

Yuca cocida frita con bistec de carne

Salsa de cebolla criolla 

Fuente: El Universo

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